Prevención de pérdidas

En primer término, revisemos un poco las definiciones siguientes relacionadas con la psicología:

Definición de la psicología: es una ciencia que estudia los procesos mentales, su origen proviene del griego: psico- (alma o actividad mental) y -logia (estudio). Esta disciplina analiza las tres dimensiones de los procesos: conductual: Lo que se hace (acciones observables y medibles) Cognitivo: lo que se piensa y afectiva: Lo que se siente (algunas veces sustituida por la esfera fisiológica). Sin embargo, la psicología estudia los fenómenos psíquicos los cuales son todas las funciones psicológicas humanas como la percepción, la memoria, la inteligencia, el pensamiento, la motivación, el aprendizaje, la sexualidad, las etapas del desarrollo normal y la conducta en general, también es una disciplina que tiene como objetivo analizar los procesos mentales y del comportamiento de los seres humanos y sus interacciones con el ambiente físico y social. Sin embargo, el concepto de psicología empresarial no ayuda con sus siguientes herramientas:

 
  • Es una ciencia multidisciplinar que investiga cómo hacer que la gente y las organizaciones sean más eficaces.
  • Utiliza métodos sociales de investigación científica para estudiar las personas, los lugares de trabajo y las organizaciones, con el fin de alinear mejor sus múltiples, y a veces opuestas, necesidades.
  • Su objetivo es crear relaciones saludables y productivas entre las personas y las organizaciones, de las que se desprenda el mutuo beneficio.

Todas las empresas, compañías y organizaciones cuentan con el valioso elemento que son las personas que constituyen su equipo humano y profesional. Los medios técnicos, informáticos y las infraestructuras son importantes, lo cierto es que son las personas las que llevan a cabo los avances, los logros y los errores de las empresas para las que trabajan. Son ellas las que, en última instancia, tienen que tomar las decisiones, lo que las convierte en responsables de la buena o mala marcha de la empresa.

 

Más aún las personas son los miembros del equipo que enfrenten a las contingencias y participantes de la prevención de pérdidas. Sin embargo, ellas pueden tener frustraciones, resentimientos, presión, acoso, ausencia de motivación, inteligencia emocional, motivación, etc.

 

Cuando, construimos un sistema de gestión en prevención de pérdidas, riesgos, continuidad del negocio, seguridad física, necesitamos diseñar un plan conjuntamente con toda la organización participante, dado que las personas de todas las áreas deberían participar activamente en cuanto al conocimiento de los procesos, activos críticos, recursos apropiado, respuesta a eventos críticos, en general todo lo relacionado con la prevención y respuestas de eventos no deseados.

 

Por lo tanto, no es exagerado afirmar que el bien más apreciado de las empresas es el talento de las personas. Y el contexto actual, globalizado a nivel de economía, finanzas, mercado y tremendamente competitivo no ha hecho más que reforzar el valor de las personas, convirtiéndolas en el elemento que, a la hora de la verdad, marca las diferencias.

 

El papel de las personas en la organización empresarial ha evolucionado mucho. Durante el siglo XIX y principios del XX los empleados eran considerados únicamente como mano de obra que realizaba un trabajo mecánico, sin valor añadido y fácilmente reemplazable.

 

Posteriormente, fue apareciendo un nuevo concepto de Recursos Humanos (RRHH), que consideraba al individuo como un recurso importante, que debía gestionarse y organizarse correctamente para ayudar a la buena marcha de la empresa.

 

Actualmente, se ha dado un paso más, la mayoría de empresas son conscientes de que para ser exitosas y situarse por delante de la competencia deben seleccionar lo mejor posible su equipo profesional, motivarlo y potenciar su talento, tratando de que los profesionales se encuentren satisfechos y con un buen nivel de bienestar. Así como:

 
  • Lograr un mayor compromiso en el trabajo
  • Mantener y elevar la satisfacción de los trabajadores.
  • Crear líderes de personas
  • Ayudar a crear equipos de trabajo efectivo y rentable.
  • Maximizar el desempeño mediante una optimización de la aportación de las personas.
  • Detectar, potenciar y retener el talento.

El papel de las personas en la organización empresarial ha evolucionado mucho. Durante el siglo XIX y principios del XX los empleados eran considerados únicamente como mano de obra que realizaba un trabajo mecánico, sin valor añadido y fácilmente reemplazable.

Herbert CALDERON Alemán​

Especialista e investigador en seguridad

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