Valor de las certificaciones

En nuestras organizaciones muchas veces en forma diaria a través de comentarios, reuniones, sanciones, despidos, nos enteramos de problemas como: el empleado no cumple el perfil, el gerente no sabe desempeñarse en sus funciones, las ventas han disminuido, se hizo un mal mantenimiento a la maquinaria, el sindicato esta desmedido en su comportamiento, los accidentes no han disminuido, conflictos legales, auditorías con observaciones, incendios, robos, fraudes, interrupción del negocio.

 

Lo comentado anteriormente son problemas muchos de ellos cotidianos, comunes en una organización, que muchas veces pasan desapercibidos, los denominan problemas del “día a día”. Sin embargo, estos problemas pueden descontrolarse y llegar a dañar a un proceso o en general a la organización, si es que no se intervienen en su momento.

La gran pregunta sería: ¿quién debería intervenir en corregir, evitar, prevenir, medir?

La respuesta es que la misma organización debería tener una visión holística de los problemas y/o errores, esto significa que una situación así debería, ser tomada preventivamente y corregida antes que ello dañe el proceso y sea irrecuperable. Esta madurez de la organización en prevenir sus problemas está en el campo de la cultura que la organización posee.

 

En nuestro caso, muchas veces somos participes de dichos reportes de fallas en el proceso en la cual en todos los casos interviene el ser humano. Y como gestores debemos ser conscientes de que las personas pueden equivocarse.

Respecto a ello el error humano puede ser visto de dos formas: el enfoque personal y el enfoque sistémico. Cada enfoque representa un modelo de la causa del error y cada modelo genera dos filosofías claramente diferentes de la gestión del error.

La comprensión de estas diferencias tiene aplicaciones prácticas de importancia frente al riesgo de fallas en las organizaciones.

Mientras que el enfoque personal se centra en el error individual, reprochando a las personas su olvido, falta de atención o debilidad moral, el enfoque sistémico reconoce que la variabilidad humana es un aspecto que se debe contener para evitar los errores. En este enfoque, las organizaciones altamente confiables, cuyos índices de accidentes y errores son muy inferiores al promedio de la industria a la que pertenecen, trabajan fuertemente para reducir esa variabilidad. Para mejorar los procesos, de nada sirve el enfoque personal, porque no es factible cambiar la naturaleza humana, y es preciso entonces actuar sobre el sistema.

 

Se ha estimado que el 91 % de estos incidentes son causados por errores humanos. De ahí la importancia de reducir estos errores y como consecuencia abatir estos desagradables costos.

Los problemas cotidianos comentados anteriormente evidencian:

  • Malos procedimientos de incorporación de funcionarios.
  • Mala comunicación organizacional.
  • Ausencia de controles de funcionamiento o mantenimiento de la ingeniería.
  • Errores en la gestión de seguridad industrial.
  • Fallas en la gestión legal.
  • Falta de controles en los estándares normas ISO.
 

En todo este análisis observamos fallas de los procesos, así como fallas humanas, está en la organización trabajar arduamente en minimizar estos aspectos desde la creación de la conciencia y con ello corregir los errores en todo sentido sin minimizarlos y evitar consecuencias catastróficas.

 

 

Existe un recurso que muchas veces olvidamos que es el conocimiento y experiencias de otros profesionales y de que cómo solucionaron sus problemas y mucho mas críticos aún, en industrias similares a las tuyas o mas complicadas o peligrosas.

 

Este compendio de conocimientos está en las guías, estándares y a través del proceso de obtención las certificaciones de ASIS Internacional.

 

Estos documentos y requisitos de obtención de las certificaciones están escritos y diseñados en base al conocimiento que justamente necesitamos y también en base a las experiencias, buenas prácticas para la solución de problemas, ejemplos de procesos que muchas veces no sabemos a donde recurrir u orientarnos.

 

En todo este análisis observamos fallas de los procesos, así como fallas humanas, está en la organización trabajar arduamente en minimizar estos aspectos desde la creación de la conciencia y con ello corregir los errores en todo sentido sin minimizarlos y evitar consecuencias catastróficas.

Herbert CALDERON Alemán​

Especialista e investigador en seguridad

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